Considerado como uno de los mejores fabulistas de la lengua griega, Esopo muestra en esta obra su maestría y disciplina para exponer en sus fabulas los universos temáticos surgidos de las vetas mas recónditas de la tradición literaria de la gracia clásica A través de los animales revela y comenta sucesos tomados de la vida real de los seres humanos, y los explota para trasmitir un mensaje sólidamente basado en el humor y en las enseñanzas morales.
Algunos de los personajes prototípicos que Esopo presenta en esta obra, son: El zorro, fiel representante de la astucia; el cuervo, al que habitualmente presentó como ejemplo de la arrogancia, y las ranas, mediante las cuales realizo punzantes censuras políticas, sociales y morales.
Esopo
Esopo
Fabulista griego
Originario de Asia menor. Se dice que, como esclavo, su vida transcurrió al servicio de un filósofo llamado Xanto, quien lo habría comprado en un mercado al apreciar su agudo ingenio en pugna con otros dos esclavos. Se cuenta que fue jorobado, tartamudo y de extrema fealdad y que fue acusado de haber robado un cáliz de oro del templo de Delfos. En castigo, fue arrojado a un abismo por los habitantes de Delfos. Se le relaciona con fábulas de animales, transmitidas por tradición oral. Sus relatos se caracterizan por ser narraciones cortas y tener siempre una conclusión moralizante o "moraleja". En ellas, Esopo "humaniza" las conversaciones de los animales y plasma todos los vicios y virtudes de los hombres, con un gran talento satírico. Muchas de sus fábulas fueron reescritas en verso por el poeta griego Babrio, se cree que en los siglos I y II a.C., y en latín por el poeta romano Fedro en el siglo I d.C. Considerado el “padre de todos los fabulistas", precursor de un género que luego tendría grandes exponentes, como Jean La Fontaine, en Francia, en el siglo XVII, y Félix María Samaniego e Iriarte, en España, en el siglo XVIII.
Fabulista griego
Originario de Asia menor. Se dice que, como esclavo, su vida transcurrió al servicio de un filósofo llamado Xanto, quien lo habría comprado en un mercado al apreciar su agudo ingenio en pugna con otros dos esclavos. Se cuenta que fue jorobado, tartamudo y de extrema fealdad y que fue acusado de haber robado un cáliz de oro del templo de Delfos. En castigo, fue arrojado a un abismo por los habitantes de Delfos. Se le relaciona con fábulas de animales, transmitidas por tradición oral. Sus relatos se caracterizan por ser narraciones cortas y tener siempre una conclusión moralizante o "moraleja". En ellas, Esopo "humaniza" las conversaciones de los animales y plasma todos los vicios y virtudes de los hombres, con un gran talento satírico. Muchas de sus fábulas fueron reescritas en verso por el poeta griego Babrio, se cree que en los siglos I y II a.C., y en latín por el poeta romano Fedro en el siglo I d.C. Considerado el “padre de todos los fabulistas", precursor de un género que luego tendría grandes exponentes, como Jean La Fontaine, en Francia, en el siglo XVII, y Félix María Samaniego e Iriarte, en España, en el siglo XVIII.
EDITORIAL: Ediciones Leyenda, Ciudad Universitaria 11, Colonia Metropolitana, 2a Sección, Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México C.P 57740

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